Tal y como publica Los Ángeles Times, en las últimas horas han aparecido en Tijuana de forma simultánea cuatro grandes carteles en las que se advierte al artista, cuyo nombre real es Hassan Emilio Kabande Laija de que debe cancelar su concierto previsto en la ciudad para el próximo 14 de octubre en el Estadio Caliente si no quiere que este sea el último.
Las pancartas, que según la prensa mexicana estaban escritas a mano, iban firmadas con las siglas CJNG, que hacen referencia al cartel Jalisco Nueva Generación, el principal adversario de Sinaloa, el histórico cartel vinculado al Chapo Guzmán.
La alcaldesa de Tijuana, al igual que otros políticos mexicanos, ya se había pronunciado en contra de los corridos tumbados e incluso había insinuado la necesidad de prohibir los conciertos de este tipo de intérpretes en la ciudad, algo que a raíz de las amenazas ha matizado asegurando que es una situación mucho más compleja. “Tampoco basta con apagarles la música, hay que saber porqué nuestros jóvenes y niños se sienten identificados con estas letras, he ahí la raíz del problema. Aunque yo prohíba los corridos, los jóvenes los van a seguir escuchando”, ha sostenido ante Los Angeles Times.
Por su parte, el cantante, que parece estar centrado en su música y en disfrutar de los éxitos que está consiguiendo con sus corridos, no se ha pronunciado al respecto de estas amenazas hasta la fecha al igual que tampoco lo ha hecho su equipo de management ni la promotora de la gira que el artista está haciendo por México.
Si finalmente el consistorio de Tijuana cancela el concierto de Peso Pluma, sería el segundo de esta índole que no se celebra en la ciudad en lo que va de año. El pasado febrero se pospuso sin nueva fecha el show de la formación de regional mexicano Grupo Arriesgado después de que se produjesen una serie de amagos y detonaciones de armas de fuego durante una firma de discos y autógrafos que los artistas llevaron a cabo un día antes de subirse al escenario.